Entradas con la etiqueta ‘Paulo Coelho’
El discípulo le dice a su maestro:
He pasado gran parte del día pensando cosas en las que no debía pensar, deseando cosas que no debía desear, haciendo planes que no debía hacer.
El maestro invitó al discípulo a dar un paseo por el bosque cercano a su casa. En el camino señaló una planta y le preguntó al discípulo si sabía qué era.
Belladona —dijo el discípulo. Puede ser mortal para quien coma sus hojas.
—ero no puede matar a quien simplemente las contemple. De la misma forma, los deseos negativos no pueden causar ningún mal, si no te dejas seducir por ellos.
Paulo Coelho

Cuenta una vieja historia árabe que una vez dos niños -uno rico y el
otro, pobre- volvían del mercado.
El rico llevaba galletas untadas
con miel, y el pobre llevaba un trozo de pan duro.
– Si haces el perro, te dejo comer de mis galletas -dijo el rico.
El niño pobre aceptó y, a cuatro patas y en medio de la calzada, se
puso a comer las galletas del niño rico.
Un sabio, que contemplaba la escena, comentó:
– Si este niño pobre tuviese un poco de dignidad, al final
encontraría una forma de ganar dinero.
Sin embargo, prefiere
convertirse en el perro del niño rico para comer sus galletas.
Mañana, cuando sea grande, hará lo mismo por un cargo público, y
será capaz de traicionar a su país por una bolsa de oro.
Paulo Coelho

Todos los días, Dios no da, junto con el Sol, un momento
en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.
El momento mágico es el momento en que un “SI” o un “NO”
puede cambiar nuestra existencia.
Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento,
que ese momento no existe, que hoy es igual
que ayer y será igual que mañana.
Pero quien presta atención a su día, descubre el instante mágico.
Puede estar escondido en la hora en que metemos la llave en la puerta
por la mañana, en el instante de
silencio después del almuerzo, en las mil y una cosa que nos parecen iguales.
Ese momento existe: un momento en el que toda la fuerza
de las estrellas pasa a través de nosotros
y nos permite hacer milagros…
Paulo Coelho
Si tuviese que contarle hoy mi vida a alguien, podría hacerlo de tal manera que me verían como a una mujer independiente, valiente y feliz…
Durante toda mi vida he entendido el amor como una especie de esclavitud consentida. Es mentira: la libertad sólo existe cuando él está presente. Aquel que se entrega totalmente, que se siente libre, ama al máximo.
Y el que ama al máximo se siente libre.
Por eso, a pesar de todo lo que pueda vivir, hacer, descubrir, nada tiene sentido. Espero que este tiempo pase de prisa, para poder volver a la búsqueda de mí misma, bajo la forma de un hombre que me entienda, que no me haga sufrir.
¿Pero qué tonterías estoy diciendo? En el amor, nadie puede machacar a nadie; cada uno de nosotros es responsable de lo que siente, y no podemos culpar al otro por eso.
Me sentí herida cuando perdí a los hombres de los que me enamoré. Hoy, estoy convencida de que nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie.
Ésa es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo más importante del mundo, sin poseerlo.
Frases del Libro “Once Minutos” Paulo Coelho
Las señales de la vida son como las señales de tránsito:
por las dudas, es mejor respetarlas.
Hay momentos para detenerse
y momentos para seguir adelante.
Cuando estamos perdidos seguimos la corriente,
pero prestamos atención a cualquier cosa
que pueda indicarnos la dirección correcta.
Cuando está prohibido seguir adelante,
siempre existe un camino para ´sortear el obstáculo.
Pero al igual que acontece con las señales de tránsito,
muchas veces nos damos cuenta de que esa indicación
no sirve para nada y no la obedecimos.
Nos pasamos la luz roja una vez, otra vez, sin que nada ocurra.
Y nos acostumbramos a actuar de esa manera, hasta que un día….
Por eso, atención No seas imprudente con tus sueños.
No malgastes tu suerte en tonterías…
Paulo Coelho..

El monje tibetano Chögyam Trunpga dijo: “No es necesaria una experiencia mística para descubrir que el mundo es bueno.”
Basta percibir las cosas bellas y simples que existen a nuestro lado, ver las gotas de lluvia escurriéndose en los vidrios, recordar la mañana y descubrir que el sol brilla, escuchar a alguien que ríe.
Al actuar así, el mundo deja de ser una amenaza. Pasamos a darnos cuenta de que somos capaces de notar el milagro de existir, aceptamos que tenemos la sensibilidad suficiente para ver el amor que existe en nuestra alma. Si somos capaces de ver lo que es bello, es porque también somos bellos ya que el mundo es un espejo y le devuelve a cada hombre el reflejo de su propio rostro.
Aun conociendo nuestros defectos y limitaciones, debemos hacer lo posible para conservar la esperanza y el buen humor. Al final de cuentas, el mundo está haciendo un esfuerzo por ayudarnos, aunque la gente pueda creer lo contrario.
Paulo Coelho
La vida nos pide constantemente “¡participe!”.
La participación es necesaria para nuestra alegría, pero también para nuestra protección. Quien se mantiene al margen de las barbaridades que ve, está prestándole un servicio a la fuerza de las tinieblas, y ésto, algún día, le va a ser cobrado.
Hay momentos en que evitamos la pelea, con los más diversos pretextos: serenidad, madurez, sentido del ridículo. Vemos la injusticia de que es víctima de nuestro prójimo, y nos quedamos callados. “No me voy a meter en peleas inútiles”, es la explicación.
Esto no es así. Aquel que recorre un camino espiritual, carga consigo un código de honor que debe ser cumplido. La voz que clama contra lo que está mal es siempre escuchada por Dios.
Si nuestro hermano ya no tiene fuerzas para reclamar, nos toca a nosotros hacerlo por èl..
Paulo Coelho
El niño miraba al abuelo escribir una carta.
En un momento dado, le preguntó:
-¿Estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos?
¿Es, por casualidad, una historia sobre mi?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
-Estoy escribiendo sobre ti, es cierto.
Sin embargo, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando.
Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada de especial.
-¡Pero si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!
-Todo depende del modo en que mires las cosas.
Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas,
harán de ti una persona por siempre en paz con el mundo.
“Primera cualidad: puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano nosotros la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.
“Segunda cualidad: de vez en cuando necesito dejar lo que estoy escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, está más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.
“Tercera cualidad: el lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
“Cuarta cualidad: lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.
“Finalmente, la quinta cualidad del lápiz: siempre deja una marca. De la misma manera, has de hacer que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos, e intenta ser consciente de cada acción.”
Paulo Coelho

